La Asociación Europea de Profesores de Español no tiene color político, ni credo religioso, ni finalidad lucrativa.

La integran unos cuatrocientos profesores a quienes une un código universal, la lengua española. Interesa investigar, intercambiar, conocer y dar a conocer. Con esos fines nació en 1968 y pronto borró las fronteras europeas para tornarse universal.

Profesores e investigadores europeos, asiáticos, americanos, africanos y australianos, pero también traductores, lingüistas y filólogos se reúnen con periodicidad anual en ciudades de España. Los últimos congresos tuvieron lugar en Las Palmas de Gran Canarias (2017), Palencia (2016), Burgos (2015) y Ávila (2014).

En la primavera de los años pares, la Asociación organiza un coloquio en ciudades no españolas: Cracovia (2016), Lisboa (2014), Tashkent (2012) y Buenos Aires (2010).

La duración de los encuentros (cinco días), la época elegida (cuarta semana de julio para los congresos, primavera para los coloquios) y los escenarios favorecen la convivencia, los lazos profesionales y también, como cabía esperar, los vínculos humanos. Se prefiere la armonía y, si viene bien, la ironía y una pizca de humor.

En la AEPE no existen fronteras políticas, ni administrativas, ni geográficas ni de lengua. Sus miembros pertenecen a la misma nación, la del mundo del español.